En el Cuartel de la guardia civil de Lepe se recibe un mensaje que dice:
Almería, 15 de octubre de 2003
A/A Ambrosio Pérez García
Comandante del Puesto de Lepe
Lepe, Huelva
“Posible movimiento sísmico en la zona. Muy peligroso, superior Richter 7. Epicentro a 3 km. de la población. Tomen medidas. Informen resultados con urgencia”.
Firmado: Antonio Barragán
Pasan los días, semanas. Y a los 24 días, desde la comandancia de Lepe se envía el siguiente mensaje:
Almería, 10 de noviembre de 2003
A/A Antonio Barragán
Comandante del Servicio Sísmico
Madrid
“Aquí Cuartel Guardia Civil Lepe. Movimiento sísmico totalmente desarticulado. El tal Richter 7 intentó huir y fue abatido a tiros. Epicentro y tres compinches detenidos. No hemos contestado antes, porque hubo un terremoto de cojones”.
Un 14 de Febrero tres amigos, Juan, Antonio y Jaime, salen de fiesta, una noche de orgía y desenfreno. Se excedieron en todo, también con el alcohol, y les costó caro, entre risas y jolgorio, se salen en una curva y… son ingresados los tres en el hospital más próximo. Juan ingresa cadáver, Antonio y Jaime fallecen a las pocas horas.
Como eran buenas personas, aunque algo gamberros e inmaduros, los tres suben al Cielo y los recibe San Pedro, quien les explica los detalles de cómo va a ser su estancia allí:
- Aquí en El Cielo todo el mundo se desplaza en coche, y la calidad de éste depende del comportamiento que se haya tenido en vida. Tú, Juan, por haber sido infiel a tu esposa en veinte ocasiones, conducirás un Twingo con parches y abolladuras, el tapizado hecho polvo y el tubo de escape picado.
Tú, Antonio, por haber traicionado a tu esposa con otras cinco mujeres, tendrás un Corsa 1.400 en buen estado general, con pocos fallos.
Y tú, Jaime, por haber sido siempre fiel a tu esposa, irás en un Aston Martin V8 de 400 cv, con kit deportivo, tapicería en piel y equipo de audio JBL de 240 W. RMS. Además, como premio adicional, te alojarás en la magnífica suite presidencial del Hilton y te haremos socio del club de golf.
Cada uno de los tres amigos asume su destino, saben que cada uno recibe lo que merece. Toman su rumbo con el vehículo que les adjudican en esta nueva existencia eterna.
A los cuatro meses, después de haber recorrido muchos kilómetros por las carreteras celestiales, se encuentran los tres, por casualidad, en un semáforo. Juan y Antonio se bajan de sus coches para saludarse emocionados y felices por reencontrarse. Pero observan que Jaime no se baja de su Aston Martin. Se acercan al impresionante “buga”, esperando encontrarlo gozoso y rebosante de satisfacción. Sin embargo, lo encuentran llorando amargamente al volante y extrañados le preguntan con preocupación y extrañeza:
- ¿Por qué lloras Jaime? ¡Pero si tienes el mejor coche del Cielo y vives como un marajá, tío! Todos te envidian, pocos aquí viven como tú. No tienes motivos para estar deprimido....
- ¿Que no? ¡Joder... acabo de ver a mi esposa en patinete!.