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lunes, 1 de marzo de 2010

Gentuza… blanca.

Gentuza… blanca.

21 de Marzo.- Día Mundial Contra la Discriminación Racial.

El sucedido que relatamos a continuación aseguran que ocurrió en un vuelo de la British Airways entre Johanesburgo y Londres.

Una señora blanca, de unos cincuenta años, se sienta al lado de un señor negro. Tras un momento de tensión y gestos visibles de disgusto, esta educada señora ostensiblemente alterada, llama con brusquedad a la azafata.

- ¿Cuál es el problema? ¿En qué puedo ayudarle señora? -Pregunta la azafata-
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- ¿No lo está viendo? -Responde la señora-. Me han colocado al lado de un negro. No puedo estar al lado de esta gentuza. Déme otro asiento.

Su tono de voz era tan alterado y fuerte que se convirtió en el centro de atención para el resto de viajeros. Tras las palabras de la “señora blanca” un murmullo inundó la estancia, entre la sorpresa y la indignación.

- Por favor, señora, cálmese. -Dice la azafata en tono amable pero con cierta gravedad-. Casi todas las plazas de este vuelo están ocupadas. De todos modos voy a ver si hay algún lugar disponible, para darle una solución que le satisfaga.

La azafata desaparece de la escena durante unos minutos. Cuando de nuevo se sitúa ante la molesta viajera, se hace un silencio absoluto entre el resto de pasajeros, atentos al desarrollo de la embarazosa situación.

- Señora, como sospechaba, no hay plazas libres en clase turista. Puesto que el deseo de esta compañía siempre es satisfacer a nuestros clientes, he hablado con el comandante y me confirmó que no hay más plazas en “business”. Pero, afortunadamente, aún queda un lugar libre en primera clase.

La señora ya se disponía a incorporarse, pero antes de que pudiera hacer algún comentario, la azafata continúa, siempre con corrección y profesionalidad, aunque en este caso, parecía asomar en el rostro de la azafata un ligero gesto de satisfacción:

- Resulta excepcional que la compañía conceda un asiento de primera clase a un pasajero de clase turista, pero dadas las circunstancias, el comandante considera que sería escandaloso obligarle a sentarse al lado de una persona tan detestable.

Y dirigiéndose al negro, la azafata añadió:

- Por lo tanto señor, si fuera tan amable, recoja sus pertenencias que el asiento en primera clase le espera.

Y todos los pasajeros que presenciaban la escena asombrados, se levantaron y aplaudieron, incluso, se oyeron gritos contenidos “!Racistas, fuera!”.

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