ENE/09
Todo bajo control.
Cuentan que un viejo árabe musulmán iraquí afincado en la populosa ciudad norteamericana de Chicago desde hacía más de cuarenta años, quiso un día plantar patatas en su jardín, pero arar la tierra era un trabajo demasiado pesado para él. Su único hijo, Ahmed, se encontraba estudiando en Francia. El viejo, avezado en el uso del ordenador por la exigencia social del entorno, le mandó un e-mail a su hijo explicándole el problema…
“Querido hijo Ahmed: Me siento mal porque no voy a poder plantar mi jardín con patatas este año. Estoy muy viejo para arar la tierra. Si tú estuvieras aquí todos mis problemas desaparecerían. Sé que tú levantarías y removerías toda la tierra por mí. Te quiere papá.”
Pocos días después recibió un e-mail de su hijo diciéndole…
“Querido padre: Por todo lo que más quieras, no toques la tierra de ese jardín. Ahí es donde tengo escondido aquello. Te quiere Ahmed.”
A las 4 de la madrugada de esa misma noche aparecieron los policías locales, los agentes del FBI, de la CIA, los S.W.A.T., los Rangers, los Marines, Steven Seagal, Silvester Stalone y algún sobresaliente más de los cuerpos de élite y representantes del Pentágono, que con escavadoras, perforadoras y todo tipo de sofisticadas maquinarias, comenzaron a remover toda la tierra del jardín buscando materiales para construir bombas, armas… lo que sea. Pero, después de horas de infructuosa búsqueda no encontraron nada y terminaron por desmantelar el campamento y marcharse. Ese mismo día, el viejo recibió otro Mail de su hijo…
“Querido padre: Seguramente la tierra ya estará lista para plantar patatas. Es lo mejor que pude hacer dadas las circunstancias. Te quiere Ahmed.”
Son malos tiempos. Desconfianza, temor, recelo… Sobrevivir es cuestión de astucia. La esgrimida por los personajes de esta historia es un paliativo para la psicosis que invade el mundo. A unos más que a otros.
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