¿Que si llevas lotería?La Navidad, cuando se supone que tenemos que ser todos buenos y felices, comienza con algo que despierta nuestros más bajos instintos: la lotería. ¿Por qué la compramos?, ¿por ilusión? No, por ilusión se compra un décimo. Los demás se compran “por si acaso”. Sería insoportable que les tocase a los conocidos mientras que a ti te toca quedarte mirando y sonriendo con cara de idiota.
Cuando, allá por el mes de agosto, sales de vacaciones y mientras calienta el sol allí en la playa te compras el primer decimito, piensas “bueno, a ver si salimos de pobres y si me toca lo repartimos con toda la familia…”
Pero, llega septiembre. Te acercas a la comparsa para enterarte de cómo va, y el primero que te ve, te saluda y te suelta: “Tengo la lotería, te lo digo porque todo el mundo lleva y está justita”. Entonces te imaginas el día del sorteo, con el local de bote en bote y todo el mundo brindando: “!A mi me han tocado diez!”, “!a mi treinta!”, “mira, mira… ¡a ese le ofrecieron y no quiso!”. Hasta te imaginas a tu mujer… “desde luego, siempre por ahí, en la puñetera comparsa, y te vienes sin comprar ni un decimito de lotería… ¡ay!, qué inútil has sido toda la vida…” Miras al colega y sin dudar le dices “dame dos”.
En el bar, en el AMPA, en el gimnasio, en la fábrica, en el kiosco, en el barrio… a donde quiera que vas la escena se repite una y otra vez, te vas echando papeletas y décimos al bolsillo. Un día, uno que apenas conoces, te suelta “Oye, que tengo lotería de Sort”. ¿Qué me dices? ¡de Sort! Dame dos… Y te contesta “sólo tengo tres, te paso uno, pero no se lo digas a Pelaez”. En eso que llegan tu cuñao y tu suegro. “!Anda lotería de Sort! Danos un décimo a cada uno”… ¿Cómo vas a dejar al cuñao y el suegro sin lotería de Sort? Dices: “Yo tengo un décimo, lo compartimos para los tres”.Llega el día del sorteo. Lo normal es “en el pueblo… sólo una pedrea”, y tú no llevas. Bajas al bar y te dicen eso de “no nos ha tocado nada, pero habiendo salud…” ¡Eso faltaba que, encima, me diera un telele! Pero lo peor… “a Pelaez le ha tocado un pellizquito de un quinto premio de un décimo que le trajo de Sort un primo de su mujer” ¡¿Cómo?! ¡Que yo llevo un décimo!... plaffff… compartido con mi cuñado y mi suegro… ¡maldita sea! pa una vez que me toca…
No hay comentarios:
Publicar un comentario